Informes policiales desmienten la versión de la doctora Pinto contra López Madrid

Los informes que se han hecho públicos sobre el caso López Madrid exculpan al empresario y amigo de Felipe VI de las acusaciones de acoso y agresión.

 

La doctora Elisa Pinto, que denunció al empresario Javier López Madrid por acoso sexual, podría haberse inventado las acusaciones. Así lo señalan dos informes policiales elaborados para aclarar el caso publicados este viernes por El Confidencial.

El informe policial señala no haber encontrado ningún indicio de que existiera coacción alguna por parte de Javier López Madrid. Además, señala que la doctora Pinto habría inventado y fabricado todas las pruebas que aportó en comisaría para tratar de incriminar a su presunto agresor.

Cartas manuscritas

La investigación, a cargo de los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) concluye que la doctora utilizó como prueba contra López Madrid cartas manuscritas que había recibido en su vivienda particular en las que el empresario, supuestamente la amenazaba con recurrir a sus poderosos amigos si sacaba a la luz que habían mantenido una relación. López Madrid es el consejero delegado del grupo Villar Mir, yerno del presidente de la compañía, Juan Miguel Villar Mir, y amigo del rey Felipe VI.

 

Una de las conclusiones a la que han llegado los investigadores es que los manuscritos presentados por la doctora como prueba no son del puño y letra de López Madrid sino del hijo de Pinto, de diez años. Según El Confidencial, los especialistas del Servicio de Documentoscopia de la Unidad Central de Criminalística de la Comisaría General de Policía Científica habrían comparado los textos aportados por la doctora con exámenes del niño en el colegio. Según su conclusión, el tamaño de la letra y “la configuración de la caja caligráfica” así como la “morfología de los óvalos” o “la utilización de modelos de escritura tipográfico” o semejanzas en “habitualismos gráficos y gesto-tipo” permiten concluir que se trata del mismo autor, el niño de 10 años.

En cualquier caso, la Policía Nacional presenta otro informe en el que deja a Pinto a las puertas de una doble imputación por delito contra la integridad moral y acusación falsa.

Mensajes telefónicos

Otra de las pruebas presentadas por la doctora Pinto fueron mensajes obscenos en su teléfono móvil. Según el informe de la policía, las distintas tarjetas sim desde las que se efectuaron esos mensajes fueron compradas por la propia doctora Pinto. Para llegar a esa conclusión, la Policía ha encontrado al antiguo dueño de un locutorio que ya ha cerrado pero que ha dicho reconocer a la supuesta víctima de acoso como clienta habitual.

Según el informe que aporta El Confidencial, la doctora habría falseado durante dos años los nombres de las titulares de las 8 tarjetas empleadas para enviar los mensajes obscenos. Todas eran mujeres y, según la Policía, a nombre de personas buscadas al azar en Internet en documentos donde aparece el nombre y el DNI como son los anuncios del BOE. Así, la doctora Pinto habría estado falseando mensajes obscenos a su móvil durante dos años comprando tarjetas sim y poniéndolas a nombre de otras mujeres.

En opinión de la Policía, esta evidencia demuestra que fue la propia doctora la que adquirió las tarjetas en tres comercios distintos y utilizó nombres falsos para que nadie pudiera relacionarla con esos números. Posteriormente, utilizó esas tarjetas para remitir los mensajes y llamadas que luego utilizaría como pruebas.

El ataque en el coche

Este informe también dice que el ataque que supuestamente había recibido la doctora pinto en su coche fue falso. Denunció que un hombre se había metido en su coche y le había agredido con un arma blanca. Según Pinto, ese hombre había sido el comisario José Manuel Villarejo. Pues bien, según la Policía, unas cámaras de video vigilancia desmienten a la doctora, ya que aparece en el video, pero no se acerca nadie al coche, pero sí se le ve, dice el informe, realizando una de sus falsas llamadas.

Para saber más de López Madrid leer libertaddigital.com

Mariano de España, el obispo de Mallorca, rollos gays y este diario

Tres pasiones universales dominan “Vidas y Ejemplares”: el marido traicionado por el confesor de su mujer, el periodismo con corazón y las amistades peligrosas de Cristiano Ronaldo

Que la realidad no estropee un buen titular era un dogma, no una broma gremial, en los viejos tiempos del periodismo analógico. El canon se ancló con “Aquí hay tomate”, obra maestra de Jorge Javier Vázquez, el periodista más popular de España en términos de “share”, “followers” y “me gusta”. Si se hiciera una encuesta en el CIS en la que se preguntara por el comunicador más valorado, Vázquez, el presentador, guionista y alma mater de aquel programa de sobremesa, arrasaría.

En puridad, El Tomate, que vino en 2003, fue una destilación de lo que hacían Belinda Washington y José Antonio Botella, “Chapis”, en el monumental “¡Qué me dices!” de Antena 3 entre 1995 y 1998 y que dio pie a la revista homónima.

Todo aquello era humor e ironía, pero como salía después de los informativos se confundía con las noticias. De ahí el éxito del formato. La ficción superaba a la realidad, excepción a la regla de que la realidad es mucho más divertida y loca que la ficción, además de creativa. ¿Cómo se explica en caso contrario que un señor que se llama Mariano de España haya denunciado al obispo de Mallorca, Javier Salinas, porque sospecha que mantiene relaciones impropias de sus hábitos con su santa esposa de él? Para los profanos, la parienta es del laico, no del obispo. Mariano de España y Morell, un gran señor de la isla, descendiente de una saga de rancia y noble raigambre mallorquina, de los que si te da la mano es que te impone una medalla al reconocimiento como ser humano, un peldaño por encima del inteligente orangután.

Total que don Mariano, nada que ver con los Rajoy y los Brey, encargó a una agencia de detectives (he ahí el enlace de la completísima información del Diario de Mallorca) que siguiera a su esposa, doña Sonia Valenzuela van Moock-Chaves, de la nobleza sevillana. De los van Moock van Moock de toda la vida, a un pelo de la grandeza de España y medio palmo de la sangre azul. Sonia Valenzuela Van Moock-Chaves, que se dice pronto, era la secretaria del obispo Salinas y se veían a horas intempestivas, a juicio del señor Mariano de España. Y casi todos los días, además de protagonizar conversaciones telefónicas larguísimas a las horas del alba.

Chismes, rumores, alta cuna, bajas pasiones, arteras insinuaciones. ¿Qué más se puede pedir? No pierdan el tiempo con Juego de Tronos y esos nombres raros e impronunciables. Esto es mucho mejor. Da para hablar de tríos, triángulos y trípodes. Mariano sospecha de que el obispo se ha liado con su mujer. Punto. A partir de ahí, el diluvio en medio de un viaje del obispo a Roma en el que tras abordar asuntos ordinarios de la diócesis con los funcionarios del patrimonio eclesial se le pregunta por el caso de “Sa forastera”. Y es que “Sa forastera” es Sonia Valenzuela, su secretaria y Mariano ha llegado hasta el nuncio Enzo Fratini. En el relato del Diario de Mallorca se puede leer que el chófer del obispo le besaba el anillo. Esa frase en el contexto de un presunto ultrajado, su señora y cierto clérigo principal es brutal, terminal, subliminal y sublime. El conductor, por cierto, no tiene nada que ver en la trama. A partir de ahí, el editor decide si estamos en “La Regenta” de Clarín, otro periodista, o en “Secretarias de armas tomar y confesión diaria” con toques del “Pijus Magnificus” de los Monty Python.

Otra evidencia sobre la naturaleza humana está en El Confidencial. Protagonizan el evento Javier López Madrid, amigo de Felipe VI, yerno de Villar Mir, consejero delegado de Villar Mir, que empezó su carrera de empresario como meritorio en Goldman Sachs, y la doctora dermatóloga de la piel Elisa Pinto, que acusaba al antedicho de acoso sexual, agresiones, amenazas y frotamientos. Todo conspiraba contra Javier López Madrid, hasta sus fotos en las redes sociales, con ese aire de triunfador de pelo pantén. Giro inesperado. Ella lo amañó todo, siempre según la información del citado periódico digital en caso de judicialización de terceros.

Imagínense cómo estaba el asunto de cara a la cena de empresa de Villar Mir y el giro argumental que ha dado el procedimiento. Las apariencias engañan, otro clásico cervantino en la línea de que el hábito no hace al monje y eso no son gigantes.

Con perdón de Ignacio Vidal Folch y el gato de Schrödinger, introducimos en esta informal sección, su artículo sabatino enEl Mundo. Atención a la entrada de su diario relativa al jueves: “Almuerzo de Crónica Global. Estaban Xavier Salvador, Francesc de Carreras, Toni Bolaño, Francesc Moreno y otros amigos. Años atrás fui uno de los miembros fundadores de este diario digital que nació, trémulo y voluntarioso, para informar de los despropósitos y argumentar contra las supersticiones y manías del nacionalismo. Entonces era en la prensa local el único medio del todo inmune a esa enfermedad moral tan contagiosa; ahora Crónica se ha asentado, ha incorporado la información económica entre los temas de su preferencia, ha entrado en números negros y multiplicado sus lectores. En consecuencia reina el optimismo. A los postres menudean las bromas, mi vecino de mesa celebra el epíteto -«ultraunionista»- con que ha pretendido denostarnos el severo e inane comentarista Culla. ¡Quita, bicho, tú no!”. Ahí va el enlace de la sección de Ignacio Vidal Folch en ese diario en el que habla de este diario, entre otros asuntos periodísticos en el noble sentido de la disciplina.

Cambio de tercio. De nuevo en Matrix. Cristiano Ronaldo tendría un “boyfriend”. El chisme de que el futbolista portugués para más inri del Real Madrid tiene un colega “demasiado” colega alimenta las perolas del “periodismo” como entrante en las mesas de las grandes empresas. Que le van los cohibas y le encantan los percebes, suelta el chistoso de turno mientras padece por los isquiotibiales de Messi, ergo los músculos de retambufa. Resulta que el ex novio de Irina Shayek es amigo de Badr Hari. ¿Who? Un fenómeno del full-contact, el kickboxing, el kung-fu, la capoeira, el pancracio, el pressing-cacht y las más extraordinarias variantes del reparto de hondonadas de hostias conocidas en el planeta Shaolin, incluidas la lucha canaria, el muay-thai y la soga-tira. Guapísimo Badr, la pasión turca en versión Agadir. Padre de una niña de tres años. En La Vanguardia lo cuenta Isabel Ramos Rioja, en esta dirección. El destacado es que mantuvo un romance con una sobrina de Johan Cruyff, Estelle Cruyff, y que la madre de su hija es la modelo Daphne Romani. Un historión el de Hari que dejaría en fuera de juego el sentido socrático de sus contactos con el goleador. Los antecedentes de Ronaldo son indiciarios de una masculinidad ibérica agudizada por el influjo de los visigóticos en el archipiélago de Madeira, capital Funchal.

Por cierto, la mayor hazaña de Hari y por la que le piden pena de prisión es haberle dado una “paliza de muerte”, según la referencia aludida, a un empresario holandés que criticó a su chica holandesa, la princesa del rondo. El bigardo mide 1,97 y es un filántropo en Marruecos. Amigo de Benzemá y no les digo más.

Un luchador, Hari. El más viejo oficio del mundo, antes que ese incluso. Tiempos salvajes. Be water, my friend. Luchadores. Peso plumilla. ¡A cuánta gente hay que insultar para ganarse la vida! El más grande, Muhammad Alí, de cristiano Cassius Clay, lo dejó muy claro: “Odio pelear. Si supiera ganarme la vida de otra manera, lo haría”.

Para saber más de López Madrid leer cronicaglobal.com

Alivio de Felipe VI: la Policía exculpa a su amigo Javier López Madrid

El empresario Javier López Madrid es uno de los amigos personales del rey Felipe, pero en los últimos tiempos su nombre aparecía en los medios por una denuncia contra él por acoso sexual.

López Madrid, que también es yerno de Juan Miguel Villar Mir y directivo de la constructora OHL, fue acusado por la doctora Elisa Pinto de haberla coaccionado y haberle enviado mensajes amenazantes y de índole sexual. El provocó un gran revuelo también porque el acusado mantiene una gran amistad con Felipe VI. Sin embargo, El Confidencial reveló hace unos días que dos informes de la Policía Nacional han determinado que no hay ningún indicio contra Javier López Madrid y que Elisa Pinto fabricó las pruebas para incriminarlo. Esta noticia no ha pasado desapercibida en el Palacio de la Zarzuela: el propio Felipe VI la ha recibido con alivio, ya que el caso suponía una mancha en su círculo más cercano de amigos.

Para saber más de López Madrid leer monarquiaconfidencial.com